domingo, 31 de mayo de 2020

...




Desbordan los sueños cuando faltan recursos.

Sobran sueños, en la enfermedad.

Se inunda el corazón de sueños, cuando a la luz de la luna,

las cobijas son abrazos y la almohada el hombro del que está al lado.

Se disipan sueños, por falta de oportunidades.

Y se ignoran otros, por la desdicha no saber que cada uno merece el suyo.

Quedan sueños inconclusos, de quienes lo intentaron,

pero murieron en la espera, después de tanta lucha,

esperando que llegara aquello, por lo que trabajaron toda su vida.

Caen sueños al suelo,

rompiéndose en mil pedazos,

porque hay otros que se encargan de hacer temblar el piso

cuando estaba en la punta de los dedos.

Se pisotean sueños, a menudo…

porque algunos se concentran tanto en el propio,

que siguiendo su objetivo, sacrifican los ajenos.


Dichosos los que podemos seguir soñando.


Y pobre de aquel que en la abundancia,

se olvidó de soñar.


Desdichado el que mirando su ombligo,

hizo caer al abismo el sueño ajeno.

Perdiendo la oportunidad de sentir

el doble gozo que significa:

no sólo cumplir el propio,

sino también ayudar a cumplir, el de otros.


M.M.F. 
Martina Ferrari.

sábado, 30 de mayo de 2020

"¡Gracias!,pero me falta.




Me falta el lenguaje corporal.

Ese que CONSIGUE DECIR lo que las palabras NO,
y menos aún, cuando la conversación, se entabla por escrito.

¡Gracias tecnologías por existir! Pero me falta. 

Disculpen... es que me escapan detalles:
esos que consiguen transmitir más información.

El lenguaje que nos permite descubrir, si es verdad.
El que no da lugar a malinterpretaciones y evita conflictos de manera inmediata.
El que se ve al conversar sin interferencias… y sin espera de señal.

El lenguaje que se relaciona con el afecto, el cuerpo, los sentimientos.
Ese que transmite emociones, mientras acompaña “EL DECIR”.

El que surge de una conversación o una clase.

El que colabora para saber cuán real es la atención… 

El que nos hace disfrutar, y refleja lo vivido.

Me falta el guiño que arruga mi ojo cuando estoy bromeando,
y recibir sonrisas inmediatas y espontáneas.

Me faltan las arrugas de la frente, con los ojos dilatados, del asombro.
Me faltan esas manos que acompañan el compás del hablar.
Me faltan “fregadas de cara”, cuando algo no se entiende.
Me faltan el cuerpo en espera expresando ganas de opinar.
Me faltan miradas que dan seguridad
Y cabezazos asintiendo mientras digo… 
esas mil maneras de disponerse.

Me falta…sí
el cara a cara que desarrolla la EMPATÍA.
El lenguaje que ayuda a convencer.
El que brinda herramientas.
El que interpela.

¡Gracias tecnologías por existir! Pero me falta. 

M.M.F.
Martina Ferrari.






"Hay gente que tiene la receta justa"




"Hay gente, que te salva... que tiene la receta justa. Que se limpia el engrudo de masa de sus manos,
para ayudarte a amasar la tuya. Se lava, se seca, se arremanga y te ayuda a entender el “paso a paso”. Ese, tan necesario para que “quede lisa y homogénea”, sin grumos... No sé, tienen la receta justa…
y te espolvorean harina para que no te pegotees y la desgasifican,
y la tapan para que no se endurezca. E increíblemente, hacen que ese engrudo que veías al principio,
imposible de domar, pegoteado, desarmado, desprolijo…
se transforme en una hermosa masa, que además duplica su tamaño. Y encima, después te prende el horno para compartirla en familia. Hay gente, que te salva...
que tiene la receta justa,
la comparte
y te ayuda a ver que eras capaz de hacerla."

M.M.F.
Martina Ferrari.

"ESE ALGUIEN"





No se trata de que siempre alguien te rescate,
porque al fin y al cabo si vos no te querés salvar,
NADIE puede hacerlo por vos. Pero en ese querer, siempre hay un otro: FUNDAMENTAL. Y no hablo de algo trágico…. sino de lo simple, de lo cotidiano. Porque si bien se empieza por uno mismo, siempre está ese ALGUIEN que cuando estabas a punto de tocar el piso, acomodó con los trapos que tenía a mano un colchón mullido que ayudó a apaciguar el golpe. Y después, se quedó ahí… pegadito al lado tuyo, pero respetando tu espacio. Y te dejó sentirlo y te acompaño a atravesarlo. Acariciándote los golpes que por más que intentó, no pudo evitarlos. Ese, que te esperó porque lo necesitabas. Pero que cuando se dio cuenta que quisiste quedarte ahí, cómodo, quieto, te agarro fuerte la mano, y con un impulso te ayudó a levantarte. Te sacudió, te acomodó… Y se arrodillo, en cada lugar, buscó bajo los muebles, en cada rincón del alma, recogiendo tus pedazos que quisieron perderse mientras te desvanecías. Y te ayudó a pegarlos, a reconstruirte, pero porque también dejaste que lo haga. Porque ese, fue el mismo que en medio de la lluvia, te giro la cara, obligándote a abrir los ojos para ver el arcoíris. El que atravesó huracanes para llegar a vos, y encontrarte en el ojo de la tormenta, para tironearte afuera, donde corren aires llenos de paz. El que te ayudo a subir a su balsa cuando el agua te llegaba al cuello. Y te acompañó a construir la tuya, por si vuelve a suceder.

M.M.F.
Martina Ferrari.

"SEAMOS SINCEROS..."




Seamos sinceros… El “#QUEDATE EN CASA#” es selectivo. Dedicado a los privilegiados que la tenemos. A la casa, digo. “Lávese las manos con frecuencia”, se recomienda. “Use jabón o un desinfectante de manos a base de alcohol”, se reitera. “Desinfecte todas las pertenencias, cámbiese la ropa y báñese inmediatamente al llegar a su casa”, se recuerda con tutoriales e imágenes explicativas. Cuán necesario es cumplir con estas recomendaciones, certeras, reales y preventivas. Pero seamos sinceros… Muchos son los que entendieron todo, solo que van a INTENTAR HACERLO:
COMO PUEDAN, COMO LES SALGA, CON LO QUE TENGAN.
En “casa”: el refugio, la casilla, el rancho seguramente lo entendieron. Pero por más que lo intentan, hay ítems del punteo de las recomendaciones, que se les escapan de las manos, cuando se enfrentan con su realidad. Porque están cuidando el agua que les queda en los tachos, a causa de que todavía no hay suministro de agua potable en su olvidado barrio. Porque se hacen una “goma” para comprar el jabón ocre, partiéndolo en dos pedazos para que “rinda más”. Porque con ese jabón también se lavan las cosas donde comieron, se bañan y lavan la ropa. Porque les parece bien la idea de desinfectarse con alcohol … aunque cuando cuentan las monedas que juntaron, con un nudo en la garganta, descubren que no les alcanza. Porque el precio de la botellita, excede lo que ganan para comer en el día. Porque desean, e idealizan llegar a casa y tener una ducha calentita esperando, para después vestirse con ropa limpia. Pero están preocupados, por seguir cuidando el agua. Porque cuidan la otra mitad del jabón para ocuparlo dejando en remojo la ropa que se sacan. Porque escurren la ropa torciéndola de a dos, para colgarla en la piola, rogando que se saque al sol para el otro día, mientras chorrean agua. Seamos sinceros. Muchos de los llamados “Inconscientes” en esta sociedad, salen obligados a buscar el mango. Muchos de los “desubicados”, golpean puertas dejando de lado el orgullo para pedir algo para llenar la panza de los suyos. “Mira la desubicada saco el nene a la vereda” y la desubicada está transpirando de nervios y sale apenas unos segundos para sostener el gurí que no tiene patio y se ahoga en llanto y berrinches porque no puede más. Y ni hablar del que todavía pasa sus días a la intemperie. Ese… no puede “#QUEDARSE EN CASA#”, y mucho menos seguir las recomendaciones. Seamos sinceros: “Solo se permiten las salidas recreativas de un niño con un adulto a la vez” Mamá, papá, si estas solo con más de un niño:“#QUEDATE EN CASA#”. El “#QUEDATE EN CASA#” Es como el que dice enamorado “AMO EL INVIERNO” frente al hogar, envuelto en frazadas calentitas y tomándose un café, que otros, no se atreverían a amar. Como “COMÉ MENOS HARINA”, del que tiene opciones en la alacena, que otro desea con todas sus fuerzas poder hacerlo pero se llena de orgullo cuando consigue comprar el paquete de harina, porque va a haber pan para los gurises. Como el “DESCANSÁ LAS HORAS NECESARIAS”, del que tiene opciones para dejar para el otro día trabajo para hacer, que otro no puede hacerlo porque con tres changas por día NO LE ALCANZA. Como el “NECESITAS TU ESPACIO” del que lo tiene, que otro desearía tenerlo, pero disimula porque duerme, come, vive en un mismo espacio en una casilla con otros 5 hermanos más. “No se toque los ojos, la nariz o la boca”, aunque a la hora de dormir se les congele la cara de frío mientras están a la intemperie, intentando sobrevivir y las manos sean la estufa que apacigua el dolor.


(En tiempos de Aislamiento Social y Preventivo Obligatorio- Coronavirus)

M.M.F.
Martina Ferrari.

"Cuidarse es quererse y QUERERSE HACE BIEN..."





La atención no se suplica, el interés no se mendiga.
El tiempo ayuda a descubrir el fino arte de ignorar…
Ignorar pero no por la estupidez de vengarse,
ignorar porque es mejor quedarse con quien te haga bien y quiera saber cómo fue tu día.
Con quien cuelga globos para festejar tus logros y en tiempos de desánimo, se queda sin aire para inflarlos otra vez, intentando robarte una sonrisa.
Con quien te invita a disfrutar momentos únicos y quien despoja a la tristeza para sentarse a tu lado.
Con quien te muestra no sólo lo exitoso de su vida, sino también te confía sus miserias para que lo ayudes a emparcharlas… La conciencia va a mirarte y sonreírte,
porque no estás haciendo el mal,
sólo estás cuidándote un poco,
y cuidarse es quererse…
y QUERERSE HACE BIEN.

"Darte para DAR..."






Lo que sientas, porque lo sientas, como lo sientas

lo que quieras
porque lo quieras

como lo quieras

con un soplo de valor
derrumbar los edificios que habitan en tu cabeza
con un huracán de amor propio

aprender a escuchar lo que dicen tus entrañas

desparramar la culpa acumulada
aprender a decir “no” sin lastimarte
dejar de hacer cumplidos.

“Quedar bien” contigo mismo

entonces
solo entonces
dar al otro

lo mejor que tengas.


 M.M.F. Martina Ferrari.

"Que te SACUDAN los sueños..."









Que te sacudan sueños cada día.
Los sueños tuyos, los propios, locos, únicos
y que en cada despertar tengas con ellos, más razones para vivir.
Que nadie te convenza de creer que es absurdo,
llenarte el pecho de anhelos que parecen imposibles.
Ojalá te animes a sentir
como se pone en movimiento tu creatividad
por visualizar lo que parece lejano.

Que te abandonen los miedos a soñar despierto,
a esbozar sonrisas por lo que te provoca pensarte como quieras imaginarte.
Pero fundamentalmente, ojala que creas en esos, tus sueños
Tanto, que luches para que no queden atrapados en la esfera de lo mental.
Tan fuerte, como para que te pongas en movimiento
y te atrevas a transformarlos en objetivos.
Sabiendo que ésos sueños
no manifiestan por sí solos decisiones.
Decidite vos,
a perseguirlos, a trazar planes, a cumplirlos con tu voluntad.
Empujalos, pero empujalos fuerte,

porque a veces los sueños se atascan, cuestan, se hacen los remolones,
pero si no te rendís, caminan, despiertan, andan, se cumplen…
Y ahí, en ese momento,
descubrís el milagro de haber cumplido eso que tanto soñaste,
eso por lo que luchaste,
ese sueño, TAN TUYO
TAN PROPIO
TAN ÚNICO
TAN LOCO...
y desde ahí nunca más vas a permitirte no creer en ellos
Y V A S A Q U E R E R S E G U I R S O Ñ A N D O.

viernes, 29 de mayo de 2020

"Vi docentes.."

Vi docentes apareciendo en un video,
con la sonrisa de oreja a oreja, y entonando una hermosa voz...
después de haber intentado grabar, por tercera vez, 
porque en casa no logra el silencio absoluto, que el cree que necesita,
para que no haya interferencias.

Vi docentes que envían y encuadran las actividades, 
con colores y letras llamativas, trabajando a conciencia, investigando nuevos recursos…
y a la hora de enviarlas, o de llevar a cabo el encuentro:
el nerviosismo los invade: porque falla la conexión de internet.

Vi docentes proponiendo maneras de trabajo debiendo repensarlas,
pidiendo disculpas comprometidamente,
por cambiar la dinámica, de acuerdo a las necesidades de cada familia.

Vi docentes enredados, para hacer frente a las nuevos medios y modos para enseñar.

Vi docentes trabajando en equipo, 
aprendiendo de las circunstancias, apoyándose uno a otro.

Vi a muchos preocupándose y ocupándose porque saben:
que casa…no es la escuela.

Y no hay nada que suplante … la rutina escolar.

Vi docentes en cuarentena con lágrimas en los ojos
porque la familia espera,

mientras él, busca la manera de LLEGAR A TIEMPO.

Llegar a tiempo… con los nuevos tiempos.

Llegar a tiempo… a los encuentros pactados.

Llegar a tiempo… en condiciones.

Llegar a tiempo a su mesa,

y con mucho esfuerzo,
ayudar a hacer la tarea a los suyos,
o darse un tiempo para jugar un rato.

Muchos son los docentes,que no pondrán como excusa la cuarentena,
para hacer informes y evaluaciones absurdas.

Muchos son los docentes, que sabiendo la realidad de sus estudiantes,se preocupan y ocupan por llegar al más vulnerable…

En un país con desigualdadexisten también docentes,
que no cuentan con los recursos para llegar a sus estudiantes.

Vi docentes por doquier,

AGRADECIENDO y RECONOCIENDO la labor diaria de cada familia…

porque este gran trabajo, NECESITA ser llevado a cabo EN EQUIPO.


(Durante el aislamiento social y preventivo obligatorio- Coronavirus )



OJALÁ QUE SEA PRONTO

  P ara cuando puedas. Te deseo que logres conquistar, unos buenos lentes. De esos lentes que te muestran primero lo que reflejan tus ojos. ...