La atención no se suplica, el interés no se mendiga.
El tiempo ayuda a descubrir el fino arte de ignorar…
Ignorar pero no por la estupidez de vengarse,
ignorar porque es mejor quedarse con quien te haga bien y quiera saber cómo fue tu día.
Con quien cuelga globos para festejar tus logros y en tiempos de desánimo, se queda sin aire para inflarlos otra vez, intentando robarte una sonrisa.
Con quien te invita a disfrutar momentos únicos y quien despoja a la tristeza para sentarse a tu lado.
Con quien te muestra no sólo lo exitoso de su vida, sino también te confía sus miserias para que lo ayudes a emparcharlas…
La conciencia va a mirarte y sonreírte,
porque no estás haciendo el mal,
sólo estás cuidándote un poco,
y cuidarse es quererse…
y QUERERSE HACE BIEN.

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