“Mamá, cuando pase todo esto…” entona
la niña cada tanto, enumerando y expresando sus deseos.
“Si mi amor, que linda idea” responde su mamá, agregando:“Cuando termine todo esto, vemos….” sin permitirse ignorar esos anhelos y alentando a nunca deje de soñar y proyectar…
Aunque inmediatamente y mirándola
a los ojos le dice: “Mientras tanto pensemos qué podemos hacer HOY”.
Y la mira a los ojos para asegurarse
que la escucha.
Y le habla de pensar en qué hacer
HOY, tratando de alcanzar un equilibrio entre el futuro que sueña y a la vez
aprender a disfrutar de los detalles diarios, que hacen maravillosa la vida.
Entonces le propone: “¿A qué jugamos?”,
recordándole que esa es la ocupación principal a su edad.
Y mientras… piensa en cuántas
veces al día sacude sus ideas para tratar de enfocarse exactamente en lo que
intenta reflejar: el equilibrio entre proyectar y vivir el presente.
Y la mira a los ojos prometiéndose a sí misma, trabajar en ello, para poder pisotear la incertidumbre.
M.M.F.
Martina Ferrari.

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