Y si papá adelantó vuelo,
si ahora vive en la estrella más
brillante del cielo,
o donde crea tu fe.
Acaricia con el corazón,
los recueros más hermosos que
vivieron juntos.
Que los perfumes de su alma,
que a menudo llegan sin avisar…
hagan honor de lo compartido.
Abrazalo en tu pecho,
bien fuerte.
Estoy segura, ahí está…
donde siempre estuvo,
donde más lo extrañan,
donde la vida lo hizo feliz.
En su herencia, en su sangre
en sus elecciones y en los
valores transmitidos.
Ahí está, orgulloso de lo que
intentas cada día,
de lo que lográs y lo que
lograste,
de lo que das y recibís,
de lo que sos como persona.
Estoy segura, está a tu lado
HOY y SIEMPRE.
Por eso si hoy una lágrima corre
en tu mejilla
y si se te anuda la garganta,
está bien, porque seguro…
hasta te parece injusto.
Pero recordá todo lo que hizo
para verte sonreír…
Y ahí sonreíle a él,
con un saludo al cielo,
a esa estrella brillante,
o a onde crea tu fe.
Porque está pegadito a tu alma.
y de ahí, N O S E V A
A I R J A
M Á S.
M.M.F.
Martina Ferrari.

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