Luz, cámara… acción.
Dispuest@ frente a la pantalla
comienzan los encuentros
y con ellos se enciende
la esperanza …
“de que el timbre no suene”
“de que el perro no ladre”
“de que el niño no llore”
y de que justo al abrir el micrófono
“no se les ocurra jugar a los gritos…”
“De que no se lastime”
De “que l@ mire ”
para hacer una señal donde comprenda
“que eso no,
que tenga cuidado”
Aún le cuesta comprender
aunque de a poco a poco
visualiza
que frente a la pantalla
cuando comienzan los encuentros
“está en casa.”
Y el perro es perro
y el niño es niño
y quien toca el timbre, deberá esperar.
Y que si no ll@ mira
y si se lastima
pedirá disculpas
alzándolo en brazos
para consolar.
Y que no es tan trágico
que jueguen gritando
porque está en casa
y por eso entiende
que el otro también lo está.
Y prepara el escenario
pero lo improvisto
a merced está.
Luz, cámara… acción.
Frente a la pantalla.
Comienzan los encuentros
y con ellos se enciende
su esperanza …
de que
"aunque suene el timbre”
“aunque el perro ladre”
“aunque surjan cuestiones de lo cotidiano”
justo al abrir el micrófono
encontrar recursos
para poder continuar.
Que se encienda también la creencia
de que lo cotidiano
en el nuevo escenario
JAMÁS será interferencia
si de ambos lados
existe EMPATÍA
RESPETO
Y REPONSABILIDAD.
M.M.F.
Martina Ferrari.

No hay comentarios:
Publicar un comentario