Que nunca
sintamos la pobreza,
que imagino que provoca
el creernos concluidos.
Que podamos sentir en el pecho
hasta el fin de nuestros días
la MAGIA
de estar “EN PROCESO”.
Hablo de sentir la vida,
SIN DETENER LA MARCHA.
De sentir cada parte de ella
EN DESARROLLO.
De contemplar la belleza
que provoca
TRANSFORMARSE…
Que cada experiencia
sea el fertilizante
que abone el corazón,
donde nunca dejemos de echar raíces
que se arraiguen bien adentro…
y entonces
florecer
maravillosamente
por fuera.
“ESTAR EN PROCESO”
significaría aceptar
y poder celebrar
el “NO SABERLO TODO”…
Y entonces en cada amanecer
despertar
con la gran promesa
de aprender algo.
Y entonces cada noche,
respirar el aire
lleno de logros,
sintiendo en el pecho:
a la edad que sea,
con un sinfín de experiencias,
y hasta el fin de nuestros días
la MAGIA
de estar “EN PROCESO”.
M.M.F.
Martina Ferrari.

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