¡Despertarte que la vida es hoy!
Buscá bien,
adentro tuyo
hay más de lo que crees.
Revolvé, sacudí.
Y si no encontrás,
pedí ayuda
siempre hay alguien dispuesto…
Y ahí con lo mejor que tengas
construí un puente
para cruzar ese abismo oscuro y repleto de miedos
que separa lo que sos, de lo que querés ser
que aleja lo que hacés, de lo que querés hacer.
Implica mucho esfuerzo, lo sé.
Pero te prometo:
vale la pena.
Despertate.
Aferrate a tu fe.
Sentí fuerte… TODO:
eso que te hizo y te hace bien
y lo que NO… también.
Porque aceptar tus emociones
y admitir tus sentimientos
no es culpar a nadie,
ni tampoco culparte.
Despertate.
Y perdónate todas esas veces que reaccionaste como pudiste,
mientras descubrís que no es magia
aprender que hay más de una opción
para reaccionar ante una situación
más bien requiere de práctica
para crear momentos mágicos.
Agradecé despertar cada mañana
recordando que todo depende
desde dónde lo mires.
Dale un poquito más de tiempo a ese asunto…
para evitar que te complique el día.
Amate para amar de verdad.
Amate para dar el doble.
Decítelo y decíselo.
Disfrutá tanto
que tengas que pellizcarte para saber que es cierto.
Y si a veces caen bombas inesperadas en tus manos
pensá si vas a
esperar que te exploten haciéndote pedazos,
si vas a pasarlas para que la exploten a otros sin
importarte las consecuencias,
o si la vas a tirarlos a ese abismo, para que se desintegren
con tus miedos
sin hacer daño a nadie.
¡Despertarte que la vida es hoy!
M.M.F.
Martina Ferrari.

No hay comentarios:
Publicar un comentario