Saber la historia de nuestro país es fundamental, para saber de dónde venimos, comprender el presente y visualizar hacia dónde vamos, en este caso, proyectándonos como sociedad.
Conocer la historia de nuestro país, implica conocer a su vez, muchas historias entramadas en ella, de situaciones, escenarios, contextos, decisiones tomadas acordes al momento. Implica entender las causas y los efectos, comprender los qué, porqué y para qué.
Ojalá en cada espacio escolar, se presente a la historia, por lo importante que resulta el pasado para entender el presente, para CONSTRUIR IDENTIDAD.
Ojalá sea despojada la historia aprendida “de memoria”, que al no tener un suficiente sustento contextual y haya carencia de la guía suficiente, para entender la relación de un hecho con el otro, queden resonando nombres y fechas en quién recibe la información, solo temporalmente, entonces se desdibujan con el correr del tiempo.
Ojalá se pueda transmitir la historia, como un legado para crecer en lo personal y por consecuencia en lo social.
Y aunque resulte difícil, volver el tiempo atrás.
Y aunque sea impalpable lo que se quiere explicar…
se busque la manera de contar la historia, de tal modo que queden grabados nombres y momentos, hechos y sucesos de manera cronológica, sin necesidad de que quien aprende recurra a “repetirlos” por no terminar de entender la relevancia del tema o la finalidad de los mismos.
Ojalá que se puedan visualizar que las huellas marcadas a fuego, son producto de un pasado que las hizo evidentes.
Saber la historia de nuestro país por la importancia que tiene y ver cómo esas HUELLAS SON PARTE DE LO QUE SOMOS HOY COMO ARGENTINOS.
Hoy honramos al creador de la bandera nacional Manuel Belgrano, quien el 20 de junio pero 1820 en Buenos Aires pasó a la inmortalidad. Es decir que ese día que falleció, como muestra de respeto y consideración de lo que ha hecho por nuestra tierra, se lo recuerda y enaltece, haciéndolo parte de la historia de nuestro país, convirtiéndolo en uno de los protagonistas de la construcción de nuestra patria.
Cada año, en esta fecha, desde 1938, se conmemora el Día de la bandera, que fue creada por Manuel Belgrano, un 27 de febrero de 1812, mientras se buscaba y trabajaba por la independencia.
Esta bandera la creó con el fin de contar con un emblema que distinguiera a las tropas argentinas de sus enemigos, que los diferenciara. Insignia a la cual aferrarse, para estar unidos y recordar sus objetivos.
Nace en ese momento, la bandera que HOY nos representa, nos llena de orgullo, nos identifica en todo el mundo y nos emociona al verla.
Bandera que hace nudo en la garganta cuando estamos lejos de nuestra tierra y nos llena el pecho de felicidad con cada logro como sociedad.
Bandera a la que nos aferramos y por la que debemos mantenernos unidos para dar batalla a los problemas y para construir en su nombre una Argentina mejor, porque en ella, está cada argentino.
Belgrano, vale la pena, te prometo, conocerlo un poco más… aunque mucho me falta por desandar su forma de ser y de hacer…se visualiza un hombre con convicciones, innovador, creativo, instruido.
Y aunque seguro ha tenido errores, y cada decisión tomada fue acorde al momento y contexto que se vivía como sociedad en ese momento (como todo en la historia y el presente). Y aunque él como nuestros llamados "Héroes de la Patria" fueron de carne y hueso, por lo tanto no existe perfección, es innegable que sus aportes a la historia de nuestro país fueron increíbles y en muchas áreas.
Con una mirada totalmente transformadora, con grandes ideas para hacer crecer nuestra nación. Hizo aportes en lo social, cultural, en EDUCACIÓN.
A través de su accionar y sus escritos ha reflejado sus valores, sencillez y humildad, a pesar de los grandes cargos que ha ocupado y los saberes que portaba.
Tenía entre sus principales objetivos, el progreso de nuestro país, es decir, quería que el país avance.
Y entonces… ¡que ideas fenomenales e increíbles tenía!… creía fuertemente en la educación y el trabajo. Decía y entendía que la agricultura, es decir el trabajo de la tierra y de la industria por medio del comercio interno era el medio para encontrar la riqueza. Riqueza no solo para algunos, sino para la PATRIA ENTERA.
Le dio a los maestros un lugar privilegiado, definiéndolos como los que deben inspirar, debiendo ser capaces, e instruidos. Veía en los docentes el progreso, y por ello su labor debía ser bien recompensado, así como también quien no cumplía bien su función, ser sancionado…
Belgrano vio a la educación como herramienta del progreso, como algo totalmente necesario para formar en lo moral, formar una sociedad que pueda hacer aportes a la patria, amando el trabajo y terminando con ello la miseria.
Belgrano miró a quienes más lo necesitaban, creyendo posible, el avance y crecimiento del pueblo dándoles herramientas para salir adelante: capacitación , trabajo y valores.
Este gran hombre fue una de las personas que encendieron la chispa para que hoy vivamos con un gobierno argentino.
Y entre tantas cosas buenas que nos ha dejado, y entre tanta luchas y derrotas, sorteó obstáculos, persiguió y sostuvo sus convicciones, dejándonos un gran legado e indudablemente dejo huella, con pensamientos admirables y un accionar asombroso.
Y si seguimos leyendo… cuantas cosas hay para comparar, pensar reflexionar, de lo que ha planteado en ese entonces y hoy nos hace tanta falta para seguir construyendo la PATRIA, por supuesto trasladando sus ideas y transformándolas acorde a los nuevos paradigmas imperantes.
M.M.F.
Martina Ferrari.
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