viernes, 1 de enero de 2021

OJALÁ QUE SEA PRONTO

 


Para cuando puedas.

Te deseo que logres conquistar, unos buenos lentes.
De esos lentes que te muestran primero
lo que reflejan tus ojos.
Y en cada reflejo: VOS.
Con tu sentir, con tu historia, tus sueños, tus batallas, tus logros y tus tropiezos.
De esos lentes que te muestran la realidad de tal manera
que increíblemente influyen en tu modo de vivir.

Y te transforman.

¿Si son costosos? Sí.
Cuestan decisión, valentía y esfuerzo.
Cuestan un gran trabajo y disposición.
Cuestan voluntad y amor. Mucho amor.
Pero cuando decidís y te empeñas en tenerlos
van apareciendo.
Porque no son lentes que se consiguen de una vez y para siempre.
Requieren de un proceso…
donde capa por capa, se construyen a tu medida y realidad.
Y siempre y cuando, los mantengas
se convierten una inversión
PARA EL RESTO DE TU VIDA.
.
.
Para CUANDO PUEDAS.
Te deseo que logres conquistar unos buenos lentes.
De esos que te enfrentan a tu realidad
sin ignorar que existen otras
que mucho distan de la tuya.

De esos lentes que te muestran primero tu interior
para florecer TANTO POR DENTRO
que los brotes salen hacia afuera.
Y te enseñan que no todo es tan jodido como pensabas.
Y entonces te ayudan a descubrir
que todo depende de los cristales que llevas puestos
para ver la vida.

Y te impulsan no solo a verla.
Más bien A VIVIRLA.

Los cristales son increíbles, te juro… por eso te los deseo.

Porque con su reflejo, si te gusta dar: DAS EL DOBLE.
Y además de eso, aprendes a recibir.
De adentro hacia afuera.
Desde uno hacia los demás…
te muestran lo maravillosa que puede ser la vida
y las razones para agradecer se multiplican.

Los lentes que te deseo, son invisibles para quienes te ven al pasar.
Pero vos, y quienes te rodean,
saben que los llevas bien puestos
porque lo reflejan tus ojos, tu corazón, tus actitudes.
Se refleja en lo que das y en lo que no.

Para CUANDO PUEDAS. Te los deseo.
Y cuando los tengas
Cuidalos.
No dejes que los cristales
se empanen con lo que no lo merecen
haciendo honor a lo que te costaron.

Solo para cuando puedas.
TE LOS DESEO.
Y OJALÁ…
.

M.M.F.
Martina Ferrari

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Dicen...





 Dicen…

Que en el alma de cada ser, hay semillas que germinan enalteciendo la vida.

Y que cada semilla germina en condiciones adecuadas, cuando el suelo de nuestra esencia: está preparado.

Entonces,  naturalmente, sin saber cuándo con exactitud, la semilla rompe la cutícula emergiendo siempre primero: la raíz.

Y  la raíz, se ancla al alma. Se arraiga. Manteniéndose firme, aunque vengan fuertes vientos. Y con la influencia debida comienza a emerger el tallo dando a luz a hermosos jardines. 

Dicen…

 Que cada semilla que germina, es un amor que despierta… y con la influencia debida, se ancla al suelo del alma, emergiendo siempre primero la raíz para luego dar lugar al tallo, originando jardines maravillosos que perfuman amaneceres y días enteros. 

Y cada que amor que echa raíces, perdura incluso, cuando el alma deja el cuerpo…  llevándose cada ser consigo:

JARDINES ETERNOS.

AMORES INOLVIDABLES.


M.M.F.

Martina Ferrari.



miércoles, 2 de diciembre de 2020

Te prometo.

 

Que no se te escapen los días.
Que no se te esfumen.
Que puedas sentirlos
intensos o “light”…
como sean, como puedas:
pero SENTILOS.
Que no se te escurra el tiempo
como el agua entre los dedos…
que puedas palparlo, sin perderlo
ES TUYO.
Que no se te“vuele”
que pase como brisa,
acariciándote la cara
coqueteándote y vos…
dejándote cautivar.
Que cuando veas que pasó el tiempo
no sientas que en un abrir y cerrar de ojos
pasó todo y no te detuviste.
Más bien que logres saber
CÓMO Y CUÁNDO
que recuerdes lo que sentiste
que festejes que lo VIVISTE.
Que no se te escapen los días.
Atrapalos, habitalos, vivilos, disfrutalos.
Y que puedas sentirlos
intensos o “light”…
como sean, como puedas:
pero SENTILOS.
No vale la pena… vale la vida.
M.M.F.
Martina Ferrari.

sábado, 21 de noviembre de 2020

"No cabe duda, algo anda mal"


 No cabe duda, algo anda mal.


Libertad para lo absurdo.

Restricción para la urgencia.


Y patrullar

se convierte en el peor de los sentidos…

al servicio del olvido

a merced de la indiferencia.


Y en el afán de mantener el orden

y cumplir con “la misión”

se desdibujan los límites

se desatiende la prioridad

se desvanecen los derechos.


No cabe duda, algo anda mal.

Se vigila al inocente

se inspecciona lo indiscutible.


Y en lugar de alivianarse…

 el dolor se acrecienta.

Y en lugar de seguridad…

se alimenta la incertidumbre.


En el nombre del resguardo

se establecen límites

que pisotean las almas

avivando el desconsuelo.


No cabe duda, algo anda mal.

Y  entonces 

se carga en los brazos de quienes más lo necesitan

la FALTA DE COHERENCIA

y la AUSENCIA DE EMPATÍA

de algunos de los que habitan

nuestro amado suelo ARGENTINO.


NO CABE DUDA, ALGO ANDA MAL...


Entonces 

no queda más que abrazarse

para juntos 

esquivar indiferencia

y poner en evidencia

QUÉ N O.


M.M.F.

Martina Ferrari.





miércoles, 18 de noviembre de 2020

La llamita

 





Y como una alarma, despertarte y recordarte:

“que el “trajín” de tus días

no apague tu luz.

Cuidá la llamita del medio de tu pecho

esa luz que ilumina tu ser.


Que mientras corres porque el tiempo “vuela”

el viento que provocás para llegar

 la pone en riesgo”


Y  entonces …

antes que sea tarde

la cubrís con tus manos 

para que no se desvanezca…


Y te acordás 

que lo que la mantiene viva

es disfrutar de lo sencillo

lo cotidiano, lo simple.


Y sabes

que lo que la mantiene viva y radiante

es el andar sin prisa

mientras los pequeños detalles 

hacen de paraguas 

manteniéndola seca

de cualquier gota que quiera apagarla.


Cuidá la llamita del medio de tu pecho

la luz que ilumina tu ser.

Aunque el tiempo vuele

y aunque no te alcance.

Nada  vale tanto 

como para sacrificarla.


Porque si quedás en penumbras

¿cómo vas a hacer

para llevar luz

en todo lo que hagas

y a todos lo que amâs?

M.M.F.

Martina Ferrari.

sábado, 14 de noviembre de 2020

Semana de prematuro. Reflejos de mamás en la Neo.

 







Pude verlas de cerca. Con el cuerpo un tanto desgarbado pero con un andar desopilante, que reflejaba que había una fuerza poderosa que las mantenía en pie.

Pude verlas, esperando que se habilite el turno y al abrirse la puerta: se hacía evidente que la fuerza poderosa que las atraía como imán y metal, era la sangre de su sangre. Era la vida que se había gestado en su vientre.

Al  pasar, pude verlas. Con una mirada cargada de esperanza que me hacían imaginar la lucha interna de sentimientos encontrados. 

No estaba en sus pieles, pero mi experiencia  breve y por otras cuestiones en el lugar, hicieron que las viera más de cerca, en esa sala cargada de angustias a flor de piel mezcladas con incertidumbres y miedos. En esa sala que enciende a su vez, la esperanza, la ilusión… donde lo artificial salva lo natural. Donde la dedicación y el compromiso de quienes allí acompañan, dan seguridad a quienes la transitan.

Ahí, las crucé… donde se confían los tesoros más preciados de la vida. Donde amores infinitos perfuman las almas entristecidas. 

Yo, a un piso del lugar sentía el imán que me atraía… y las ganas de correr a su encuentro, sin importar los horarios establecidos ni los puntos que pudieran salirse  para acunar entre mis brazos a lo que hacía solo horas formaba parte de mi cuerpo, hacían pareciera que hasta mi herida de del parto, cicatrizara más rápido.

 Que egoísta fui… cuando sentí bronca y desconsuelo por no poder ofrecerle mi pecho en las primeras horas, por no sentir su piel y contemplarlo. Por sentirme vacía. 

Lo sé, era válido, pero mientras… veía pasar a esas mamás a quienes la maternidad les llegó por anticipado… y de buenas a primeras las comenzaban a transitar un puerperio que distaba mucho idealizado, si bien nunca coincide. A quienes les habían dado la noticia de irse del lugar a sus casas con los brazos vacíos. A quienes atravesaban situaciones urgentes y desoladoras debatiendo entre la vida y la muerte.

Era válido, pero mientras miradas y caricias hermosas florecían entre pañales que por más pequeño que fuesen, sobraban en cuerpos débiles y escurridizos.

Y con el cuerpo un tanto desgarbado pero con un andar desopilante, que reflejaba que había una fuerza poderosa que las mantenía en pie, regresaban cada día al encuentro…repletas de esperanza y amor .

“Hay que seguir, seguir con fuerza”, le dijo una mujer a mi marido después de coincidir más de una vez en el ascensor o pasillo para asistir a sus citas que  aguardaban en recipientes transparentes.

Sin conocerlo… sin saber el por qué estába allí, ni por cuánto tiempo, transmitió la fuerza poderosa que menciono.

Él llegó a la habitación donde yo esperaba impaciente noticias y me contó el episodio…mientras narraba, lo hacía con un dejo de amargura pero admirado por la bella fuerza interior de esa mamá, quien le hizo saber que hacía días asistió a las “citas” sin saber hasta cuándo lo haría.

Nosotros a unos días nos fuimos.

Tiempo después me sentí egoísta… nos enteramos que las citas de la mujer se habían  interrumpido… despidiendo a su amor infinito.

Esa mamá jamás supo lo que admiramos su valentía, humildad y fuerza de voluntad. Jamás supo lo que significaron sus palabras en ese momento y la esperanza que desbordaba al verla pasar.


En homenaje a ellas, a mamás de bebés prematuros… las del cuerpo un tanto desgarbado pero con un andar desopilante, que reflejan la  fuerza poderosa que las mantiene en pie…repletas de esperanza y amor.


M.M.F.

Martina Ferrari.


viernes, 6 de noviembre de 2020

"Al final del día"

 


Y al final del día

descubrir sonrisas
que desdibujan garabatos.
Sentir caricias
que desenredan los ovillos enredados y anudados.

Y al final del día
coincidir con miradas
que iluminan el camino.
Escuchar palabras
que apaciguan los truenos de cualquier tormenta…
por más fuerte que sea.

Y al final del día
dejar que el amor te agarre la cara
y te despabile
esfumando en el aire
lo insignificante.

Cualquier amor.
El propio.
El de una pareja.
El de los hijos.
El de los amigos.
El de la mascota.
El de los viejos.
El de la familia…

Cualquier amor.
Que te eleve.
Te sane.
Te cuide.
Te abrace.
Te despabile…
esfumando en el aire
lo insignificante.
Recordándote
no esperar un día más
el final del día...
M.M.F.
Martina Ferrari.

OJALÁ QUE SEA PRONTO

  P ara cuando puedas. Te deseo que logres conquistar, unos buenos lentes. De esos lentes que te muestran primero lo que reflejan tus ojos. ...