Algo sigue mal .
Aún el cuerpo
que “se sale de la norma”
se convierte en material de insulto…
Y ese insulto,
es humillación
que deja en muchos
una huella de rechazo.
Y se evidencia en la ofensa
la carga de estereotipos
que imperan en una sociedad
repleta de adultos inconscientes
reflejados en la inocencia del niño
que usa el cuerpo del otro
como material de insumo
para agredir.
E ineludiblemente
su propio cuerpo
con sus hermosos detalles
se convierte en un campo minado.
Y mientras crecen
se empapan de ese hecho social
que se ha construido
a lo largo de la historia,
demostrando agresividad contenida
debilitando el autestima de un otro
e inevitablemente…
la propia.
Y entonces
el de “orejas prominentes”
reza para que le crezca el pelo
y por fin las cubra
evitando que le digan “”dumbo”.
Y el de “dedos gordos”
inconscientemente,
camina con sus manos en los bolsillos
para evitar sobrenombres.
Y a quien le crecieron los senos
“se encorva y cruza los brazos cubriéndolos”
para que se le noten menos…
Pero quien no los tiene
usa rellenos para conquistar.
Quien tiene pecas
desea crecer
para poder maquillarlas.
Y quien tiene unos kilos de más
sufre a escondidas
porque los apodos
l@ LLENAN DE ANGUSTIA.
Y ocurre lo inevitable…
quien dice los agravios
cuando se mira al espejo
se promete y asegura
que nunca llegará a lo que rechaza.
Algo sigue mal.
Seguimos buscando respuestas.
y la respuesta está en nosotros…
Algo sigue mal…
mamá habla de aceptar
pero habla de su propio cuerpo
despectivamente.
Algo sigue mal…
papá resonga despreciando
el cuerpo de la señora
que cruzo mal la calle.
Algo sigue mal…
los adultos con su accionar
dejan el legado.
Algo sigue mal …
cuando seguimos
quitando importancia
“porque es pequeño”
y se lo comprende
“porque está en la edad”
y se lo justifica
“porque así lo ensenaron”
Algo sigue mal
y nos seguimos sorprendiendo
pero aceptémoslo
se lo estamos enseñando.
Que desde pequeños
cada uno conquiste su cuerpo
y lo cuide desde lo saludable.
Es hora:
usemos las herramientas
para que emocionalmente
se reivindique y se acepte
desde siempre
la diversidad de cuerpos.
M.M.F.
Martina Ferrari.